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Un coche cae al río a la entrada del desfiladero de La Hermida
Un vehículo se precipitó al Deva, que bajaba con una gran crecida, y del que afortunadamente el conductor pudo salir ayudado por un vecino
08.01.11 - 00:16 -
PEDRO ÁLVAREZ/N. BOLADO | POTES/SANTANDER.
Las personas que veían el coche, desde la Nacional 621, entre la salida del pueblo de Castro Cillorigo y la entrada al desfiladero de La Hermida, en Liébana, no se podían creer que del BMW que estaba hundido en las crecidas aguas del río Deva, alguien pudiera salir por su propio pie. El único ocupante, el conductor, Óscar Vejo, de Ledantes, Vega de Liébana, resultó herido de consideración, fue atendido en el Centro de Salud de Potes y trasladado después al Hospital Sierrallana.
El accidente de produjo a las cinco menos diez de la tarde de ayer viernes, cuando el conductor de un BMW, matrícula 1668CRH, de color blanco, salió literalmente 'volando' desde la carretera, por causas aún desconocidas, cayendo por un talud al río Deva, que bajaba con gran caudal y fuerte corriente, que le arrastró unos metros pero donde tuvo la suerte de quedar atrapado en los ramajes de la orilla.
A pocos metros de donde sucedió el siniestro se encontraba Jacobo Alonso, un joven que estaba trabajando en el molino del Deva y que cuenta que escuchó un gran estruendo. Relata que salió del molino y no vio nada hasta que se percató que arriba del talud de más de 20 metros, en la carretera nacional, varias personas gritaban. Bajó a la orilla del río descubriendo el coche hundido y viendo que, por la ventanilla de atrás, un hombre, ensangrentado, trataba de salir.
«Ha sido un milagro»
Acudió en su auxilio consiguiendo sacarle del vehículo percatándose de que el conductor tenía dos heridas sangrantes en la cabeza y un fuerte golpe en un pómulo. Le llevó hasta la orilla y llamó rápidamente a los servicios de emergencia del 112. «De verdad que no sé cómo ha podido salvarse porque el coche estaba destrozado y cubierto completamente por el agua. Ha sido un verdadero milagro», explicaba, aún asustado, Jacobo Alonso.
A los cinco minutos de producirse la llamada al 112 llegó un vehículo de rescate del parque de Liébana, con sede en Tama, muy cerca del lugar del accidente, y al poco tiempo los servicios médicos, con una ambulancia, desde Potes a cuyo Centro de Salud fue trasladado para curarle las heridas.


